CONSEJO MEXICANO DEL CAFE

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ESPECIAL DE CAFES DE MEXICO





YA SE CUENTA CON UNA POLITICA CAFETALERA

Más Dinámico y más Comprometido con el Sector;
el reto del CMC: Roberto Giesemann

ROBERTO GIESSEMAN
A diez años de su creación el Consejo Mexicano del Café (CMC), tiene ahora una nueva visión que desde la perspectiva de integración de la cadena productiva lo hace más dinámico y más comprometido con el sector cafetalero mexicano.

La nueva visión del CMC ha sido impulsada desde hace 2 años y medio por Roberto Giesemann como Presidente Ejecutivo del Organismo.

Giesemann productor cafetalero por cuarta generación originario de Chiapas, apasionado y enamorado del café, relata su sentir al asumir la Presidencia Ejecutivo del Consejo Mexicano del Café.

“Me ilusionó siempre el poder hacer algo por el sector cafetalero desde mi trinchera, como productor, como comercializador como representante de CALICAFE, de la Unión Nacional de Productores de Café de la CNPR y como miembro activo de la Confederación Mexicana de Productores de Café. Ahora con la responsabilidad de estar al frente del órgano máximo en cuanto a organizaciones de café, me siento muy bien porque estamos contribuyendo con nuestro grano de arena buscando las mejores condiciones para la cafeticultura mexicana”, explica.

¿Cuáles eran las condiciones del sector cuando asumió la Presidencia Ejecutiva del Consejo Mexicano del Café?
Instalado en las nuevas y muy funcionales oficinas del Consejo, Giesemann responde:

El sector evidentemente se encontraba ante una situación mucho muy compleja, inclusive peligrosa porque nos encontrábamos en la situación más profunda de una crisis cafetalera a nivel nacional e internacional.

Las condiciones de la actividad eran sumamente críticas, sumamente negativas, con muy poco optimismo de parte del sector, muy dividido, noté mucha controversia entre los propios miembros de la cadena, y había poca credibilidad.
Además no se percibía ningún tipo de planeación, ni de política, ni de estrategia.

“No encontré absolutamente ninguna estrategia para enfrentar la crisis”, reitera.

Sin embargo, es justo decir que existían algunos programas heredados de administraciones anteriores como el de Impulso a la Producción de Alianza para el Campo. Mientras que en el plano internacional había muy poco cumplimiento con los acuerdos asumidos por México.

El reto más importante era evitar que el sector cafetalero cayera en una crisis político-social como consecuencia de la situación económica.

De tal manera que lo primero que hicimos fue sentar en la mesa a todos los integrantes de la cadena y empezar en conjunto a trabajar una estrategia que fuimos construyendo desde el Consejo Mexicano del Café con la participación de todos.
De acuerdo con nuestro entrevistado, en ese momento lo más necesario era conocer los números de la cafeticultura: cuántos productores hay, cuántas hectáreas, cuántos predios, quiénes son, etcétera. Teníamos la necesidad de contar con esa información para dar inicio al diseño e implementación de programas eficientes que tuvieran un impacto positivo y directo en los productores.

“Con base en ello, la SAGARPA instruyo a ASERCA a realizar un Padrón Nacional Cafetalero que se mantiene actualizado permanentemente y que se ha convertido en nuestra principal herramienta de trabajo”, señala.

“En ese sentido -considera- el Padrón Nacional Cafetalero es junto con el Fondo de Estabilización de Precios, enmarcados en una Puntual Política Cafetalera, son los logros más importantes de la administración del Presidente Vicente Fox y el Secretario de Agricultura, Javier Usabiaga, en materia de café a tan solo 3 años de su administración.


ROBERTO GIESSEMAN
¿A partir de las líneas de acción que se han implementado, se puede considerar que hoy en día ya existe una Política Cafetalera?

Por supuesto que si. En este momento podemos decir orgullosamente que ya hay una política cafetalera con 7 líneas estratégicas muy bien definidas.

“Si bien es cierto con esto no se ha resuelto la crisis, lo importante es que ya tenemos las herramientas necesarias y que las mismas ha servido para enfrentarla, aunque hay mucho todavía por hacer”, aclara.

Es importante señalar que la Política Cafetalera con la que hoy contamos es el resultado de consultas con todos y cada uno de los Gobernadores de los estados productores, así como con todos los representantes de la cadena productiva a partir del Encuentro Nacional Cafetalero celebrado en octubre de 2001 en Boca del Río, Veracruz.

Reconoce que sin la ayuda especialmente de los Gobernadores no hubieran logrado tener los programas con los que hoy en día cuenta la cafeticultura.

“Pero además de la participación de los Gobernadores, ha sido muy importante la aportación y participación de cada uno de los miembros que conforman la cadena productiva.

“Ya no existen programas redactados unilateralmente”, insiste.

Al referirse a la participación de las organizaciones dentro del Consejo Mexicano del Café, Giesemann explica que con justa razón todos los integrantes de la cadena conforme más resultados se tienen de los programas y de las estrategias mismas, más exigentes son.
 


Líneas de acción que conforman la Política Cafetalera
- Padrón Nacional Cafetalero
- Fondo de Estabilización de Precios
- Campaña de Promoción al Consumo
- Política cafetalera a nivel internacional
- Programa para Fondos Concursables
- Estrategia de Normalización y Certificación
- Programa de Fomento Productivo y Mejoramiento de la Calidad.
 



“Creo que hoy las exigencias son mayores, principalmente porque nos hemos planteado metas que las hemos ido cumpliendo en el tiempo y eso mismo da lugar a mayores exigencias y responsabilidades”, indica.

“Pero también siento a un sector que está conciente de la situación real y que ya tiene el sentido del respeto para con todos muy bien aplicado”.

“Algo que debemos valorar es la visión que hace 10 años tuvieron los que crearon éste organismo con la integración de todas las áreas de la cadena productiva de la cafeticultura, eso fue muy bueno, excelente, porque desde ese momento se daba cuenta de la necesidad de crear un solo frente en un sector tan importante como es el nuestro.

A pregunta expresa de que era necesario para la cafeticultura que el Presidente Ejecutivo del Consejo Mexicano del Café debería ser necesariamente productor para que se pudieran dar soluciones a los problemas estructurales, Giesemann responde con un rotundo no.

“No, no creo que haya sido indispensable el que necesariamente haya tenido que llegar un productor al CMC, para que se empezara a trabajar en la problemática estructural de la cafeticultura nacional.

“Considero que sí era necesario que llegara alguien que pudiera generar credibilidad, corresponsabilidad y suficiente creatividad, teniendo clara conciencia de la problemática.

“La credibilidad no únicamente ante el sector sino ante las autoridades del Gobierno para convencer de la necesidad de tener estos programas.

“Si el que llegara hubiera aspirado a algo más que el Consejo Mexicano del Café, habría sido muy difícil hacer algo en este tiempo.

“El Consejo entonces necesitaba una persona que tuviera la pasión, el amor, la vida por el café “Yo por este sector, doy absolutamente todo”, enfatiza.


ROBERTO GIESSEMAN
¿Cuál debe ser la visión del Consejo Mexicano del Café en los próximos 10 años?

Desde hace dos años estamos cambiando al Consejo, con la visión de contar con un Organismo rejuvenecido, con nuevas metas. Tenemos una nueva Ley de Desarrollo Rural Sustentable en el marco de la cual se prevé la conformación de un Comité Nacional de Sistema Producto que estamos estudiando con detenimiento, porque el café es realmente un buen ejemplo de lo que significa el Sistema Producto

Es precisamente este marco legal, el que nos abre la posibilidad de articular perfectamente la participación de todos los agentes de la cadena productiva y comercial en la definición y ejecución de los programas que conforman la política cafetalera nacional.

Por ello es que tenemos una visión de un sector en donde el productor es un socio de los industriales, exportadores y de los propios consumidores; es decir, un entorno en el cual la competencia se da entre cadenas productivas y no entre agentes de dicha cadena.

“Vamos por buen camino, señala, ganas no han faltado, todos hemos estado trabajando muy fuerte para salir adelante, la misma estructura del CMC, muy limitada y con amplias responsabilidades, ha realizado el mayor de sus esfuerzos.

Hoy en día contamos con programas muy avanzados, hay muchos recursos destinados a la cafeticultura, pero no podemos decir que el problema está solucionado”.

Giesemann reflexiona: Hemos hecho la tarea, a todos los niveles, pero falta el reordenamiento del mercado mundial.

“No obstante ello, el sector cafetalero es un sector que sabe salir adelante, que sabe enfrentar los problemas, que sabe crear y generar soluciones.

“No perdamos ni el ánimo, ni la energía, estamos mejor hoy de lo que estábamos hace tres años, y mañana vamos a estar mejor de lo que estamos hoy.

“Tenemos la ventaja, como sector cafetalero, de que existe un gobierno conciente de la problemática que vivimos en nuestra actividad y por eso yo les pido a todos los que integramos esta noble actividad que se requiere de la voluntad de cada uno para avanzar, pero sobretodo de unidad para lograr nuestras metas comunes: tener una cafeticultura mexicana competitiva”, concluye.



EDITORIAL
DIRECTORIO DEL CONSEJO MEXICANO DEL CAFE
ESTADISTICAS
POLITICA CAFETALERA
EL CAFÉ EN EL MARCO DEL ACUERDO NACIONAL PARA EL CAMPO
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