Este excelente
café es para tomadores un poco más
exigentes que quieren experimentar
los sabores más fuertes que el café
americano normal sin alcanzar el
sabor del café express.
Toda una
experiencia que hará que sea a
partir de hoy nuestro preferido para
todos aquellos que no lo conocen,
por su sabor y por la manera tan
sencilla de preparar.
Las máquinas de
presión francesas se disputan su
origen entre España y Francia pero
esto es lo de menos lo que importa
es el resultado de esta invención.
Hay máquinas de 2, 4 y 8 tazas de 4
onzas.
Para un buen
resultado hay que cuidar el molido
del café, este tiene que ser molido
mediano (entre americano normal y el
fino para las máquinas de filtro de
papel), se aplican 7 gramos por taza
y la manera de prepararlo es
poniendo las medidas de café en la
máquina y agregando agua caliente
entre 85 y 90 grados centigrados, es
decir que no alcance el punto de
ebullición pero que no este tan fría
que no se pueda hacer la infusión
correctamente, se deja reposar
durante cuatro minutos y se baja el
émbolo de presión cuidando que la
rejilla de vaciar este a un lado y
no se derrame al presionar, una vez
presionado hasta el fondo correr la
rejilla a la boca de vaciado y
servir en tazas de 6 u 8 onzas de
preferencia.
Si se desea más fuerte se puede
agregar una medida más. Es al gusto.