
Origen del Café
El café fue
descubierto en el siglo XV, antes del descubrimiento de América
en territorios del África Oriental correspondientes a Etiopía
(Abisinia) y el Sudán.
Acerca de
este hallazgo existe una leyenda, trasmitida oralmente hasta los
tiempos modernos, en los que aparece ya escrita en diversos
tratados. :
Según esta
leyenda, un pastor de aquellas regiones africanas advirtió que
sus ovejas se mostraban muy inquietas y, llegada la noche se
mantenían despiertas, excitadas, triscando y balando por los
campos donde
pastaban. -
El pastor,
alarmado, se dirigió a un cercano convento de monjes misioneros
y explicó el extraño hecho.
Los monjes,
con el pastor, se dieron a la investigación del motivo Pronto
descubrieron que las ovejas gustaban de comer las hojas y frutos
de unos arbustos que crecían silvestres por aquellos lugares.
Tomaron algunos frutos de aquellas plantas, los pelaron y
pulverizaron para hacer con ellos una infusión, que resultó de
agradable aroma y sabor.
Al
ingerirla, los monjes y el pastor comprobaron que aquella bebida
producía un gran bienestar, un ánimo despejado que permitía
mantenerse en estado de vigilia, ya que aliviaba el sueño y el
cansancio.
Se había
descubierto, en efecto, el motivo que producía aquella excitación
de las ovejas, y con él, la planta del café, el cafeto, que con
el tiempo llegaría a ser un producto de gran demanda mundial.
Para
entender el momento histórico del descubrimiento del café en
Etiopía debemos conocer un poco sobre su geografía, condiciones
climáticas y la variedad del café que produce y como se
encuentra actualmente en el universo cafetalero de países
productores.
Etiopía basa
su economía en la producción del café y su exportación, con una
producción en el 2005 de 4.5 millones de sacos que lo coloca
como el 6º productor de café seguido por México como el 7º país
productor con 4 millones de
sacos
en el mismo periodo. La variedad arábica es el 100 por ciento de
su producción y cubre los requisitos climáticos de un café de
altura.